miércoles, 25 de marzo de 2009

Sobre verdad y mentira.

Un amigo biógrafo me comentaba el otro día resultados de su ultimo trabajo. Había encontrado algunos patrones en algunas vidas filosóficas. Básicamente, el resultado de su trabajo es algo alarmante: un buen numero de tratados filosóficos tuvieron su génesis en algún desencuentro humano. Costara creer en un joven Kant que para evitar llorar su amor no correspondido se refugia en los textos de un judío esotérico llamado Spinoza; o bien, el gran maestro Nietzsche, imposibilitado de tener algún tipo de contacto humano solo escribe y escribe para compensar años de deficiencia amorosa; el gran San Agustín, tentado por los placeres terrenales que ofrecen los jóvenes aprendices, condena la vida en la tierra trasladando su condenable tentacion a toda la humanidad.
En una carta a su amigo Von-Nouremerg, un Wittgeinstein desconocido, escribe:
Al sueño hay que satisfacerlo o extirparlo. Entiendase la satisfacción como proceso y no concrecion. La satisfacción o la extirpacion, cualquiera sea el caso, no es tarea sencilla. Pero la pasividad, el no hacer ninguna de las dos acciones, nos terminara matando.
Mas adelante, le comenta a su amigo sobre una pesadilla que ha tenido:
Yo estaba tirado en la calle. No recuerdo bien porque. Pero no podía moverme y podía presentir mi propia mi muerte. Escucho la sirena de una ambulancia y esta llega. La ambulancia es un concepto que genera sensaciones encontradas. Para un simple observador puede ser el estimulo que recuerde la presencia de la muerte; pero para mi, que yacía en medio de la calle casi moribundo, era mi esperanza, mi vida. Cuando la ambulancia estaciona frente a mi, se abre la puerta trasera. Pero no había nadie allí: ni enfermeros, ni camilla... tampoco medicamentos o siquiera chofer. Era, paradojicamente, una ambulancia fantasma. No recuerdo bien, pero creo que en esa pesadilla muero. En realidad, ya estaba muerto antes de que ella llegara.
En algún momento lo dijo Dolina: todo lo que hace el hombre lo hace para ganar minas. Crease o no, aparentemente, los grandes sistemas filosóficos no están exentos.

6 comentarios:

Pablo dijo...

sabes que por eso pienso que, para concretar mi sueño de ser presidente debo hacer dos cosas:

1) aunque sea empezar el proceso, como bien dice tu post
2) ponerme una vice, mujer, o algo que me inspire y que me obligue a ganar, y pum la Arg gana, un presidente moral, dialogador, firme en el fondo, en fin, de lo mejoricto; y al final, si nos va tan bien, hasta capaz q te importamos despues...

Alex De Large dijo...

El punto 2) no esta contemplado en mi post. Igual, vos te consideras moral, dialogador, firme en el fondo?

Robinson dijo...

Es increíble, pero entonces esa especie de equilibrio secreto que nos impone la naturaleza efectivamente existe... si en la antigüedad había pensadores como Platón o Sócrates es seguro seguro porque había miles de sujetos tácitos que se dedicaban a mundanas tareas, con sus espaldas llenas de latigazos.

Del mismo modo, los casanovas vienen a compensar los fracasos amorosos de los intelectuales... en fin, las ventajas comparativas se meten en todos lados.

Buen post, saludos.

Erik Lindahl dijo...

hmmm, habría entonces una correlación negativa entre belleza masculina y esfuerzo laboral y artístico? digo, porque los hombres con pinta no necesitarían hacer nada para ganarse minas...

Pablo dijo...

Hola Alex, estuve estudiando y presentè la tesis, ahora soy economista, así que estuve medio out. ahora te respondo.


Un poco el punto 2 si està comprendido. Porque habla de los deseos, y de que las grandes obras muchas veces se hacen por "¿pequeños?" sentimientos humanos (aunque tu post habla de desencuentros, o penas y privaciones; algo que sin duda parece marcar a aquellos que fueron capaces de grandes esfuerzos)

Además, nose porque cada vez que alguien habla de esas cosas, yo me acuerdo de Freud, a quien no leí, pero creo que decìa que todo lo que hacemos tiene q ver con el sexo. O como dice el dicho popular y groncho aquì en tucumàn: "un pelo de concha puede tira más que una yunta de bueyes"

Ah, y tu pregunta, creo que me falta mejorar mucho mucho mucho mucho, pero si, me considero consensuatario, moral, y en el fondo, no en la superficie, firme, especialmente con las cosas que de importan. (las que de verdad importan son las que trascienden, las que implican un cambio en la forma de vivir, de compartir, de la gente)

porque tu pregunta?

Robinson, no veo que el post haya hablado de que para que a uno le vaya bien, a otros le tiene que ir mal...
Erik, y..., es como un efecto riqueza??? si sos màs rico querés consumir mas ahora y en el futuro ¿suavización del consumo? Pasa que como sos màs lindo, tal vez te dan màs bola en todo (hsta para conseguir trabajo) y contrarestas el efecto de tu dedicaciòn al ocio....

Pablo dijo...

ah, en el dicho popular puse mal, la palabra "puede" esta de más