martes, 24 de febrero de 2009

Mi dios no juega a los dados, quiza...

Siendo pragmáticos, vemos como la filosofía Sartreana siempre termina en una tumba. Para Sartre, el yo, nace como un intento de poner un freno al otro. Esto es, en tanto el otro me ve a mi como un objeto e intenta suprimir mi subjetividad, el yo nace como ese instinto humano que trata de dessubjetivizarnos.Pero en tanto el yo nace, inmediatamente se ve rodeado de un sentido desencantador. Ha superado la petrificacion pero se ve en vuelto en otro problema mayor: el sinsentido. Ha nacido el egoísmo.
Sin embargo, se puede vivir toda la vida sin un yo y pasarla así como un objeto. El otro destruye la subjetividad, el yo no nace como fuerza que se antepone, y la cosa o el humano son lo mismo. Pero en tanto el yo no nace, el sinsentido nunca invade el pensamiento, porque no es mas que una cosa, una naranja mecanica. Ha muerto el humano.

2 comentarios:

Robinson dijo...

...pregunta de principiante, para que necesitemos ponerle freno a ese otro -para ser yo-, ese otro tiene que haber sido sujeto, y no objeto. Mi naturaleza secuencial me obliga a preguntarme si en efecto es concebible este tipo de desubjetivización en etapas.

Me hace acordar a esas recursividades de Borges, en las que el tipo nunca termina de saber si es consciente de su consciencia.

Me encantó esa peli, muy bueno el post. Saludos.

Alex De Large dijo...

Bueno, es una buena preguna. Y en filosofia el debate sobre "el otro" es siempre polemico y su existencia es una de las cosas mas dificiles de probar.
Yo creo, y es una timida respuesta, que Sartre ya parte de este punto y no trabaja en una hipotesis/dinamica secuencial. Es mas una filosofia, muy entre comillas, pragmatica. Ahi esta el otro, amenazandome constantemente, y yo evidencio mi nacimiento gracias a esa opresion. Tiene cierto parecido con el nihilismo de Nietzsche y el nacimiento del superhombre, salvando las obviasss y amplias diferencias.

Un saludo.