viernes, 20 de julio de 2007

Ladran Sancho.

Coincidencias. A principios de semana había leído el paper de Rafa Di Tella y Ernesto Schargrodsky: "Do police reduce Crime? Estimates using the allocation of police forces after a terrorist attack".
Básicamente los autores quieren investigar, si después de los atentados contra las mutuales judías en Argentina (que implico luego poner policías alrededor de tales) el crimen disminuyo. Encuentran que si, que el crimen se redujo, pero solo marginalmente, quizás a una o dos cuadras del centro judio.
Luego, hace unos días, un amigo me comentaba que estaba preocupado por el aumento en los controles de alcoholemia en capital federal y la imposibilidad de incursionar en un soborno. Me llamo la atención no tanto el aumento de los controles (esta de moda morir en accidente de transito, pues los Argentinos manejan mal y es obvio que siguiendo el concepto de solución Argentino estándar, la solución parece ser vigilar y castigar) sino porque ahora es mas difícil sobornar que antes.
Comenta que a diferencia del pasado, en los controles no solo están los policías sino que además la guardia urbana, y que por tanto este al ser un observador de la situación, imposibilita al policía de sugerir un pago para evitar la multa.
Lo primero que me sorprendió es que al final de cuentas, no son tan inútiles como todos creemos. Es posible que desde el punto de vista social, cuando se enfrenta un automovilista con un policía y este debe proceder con una multa, tenemos problemas de moral hazard. No tenemos forma de observar si el policía es corrupto o no, y la mejor forma para evitar su corruptela es poniendo algunas restricciones de incentivos. Lo cierto es que, al poner a la guardia urbana, parecería que el problema se soluciono.
No tengo los números que nos cuesta esta guardia pedorra. Pero posiblemente, haciendo un poco de costo beneficio, nos convendría que haya menos guardia urbana y permitir policías corruptos. Esto difícilmente se entienda, si todavía no se acepta que es muy difícil para cualquier sociedad tener una tasa de criminalidad de 0%.
Pero en definitiva, si la guardia urbana fue una creación Keynesiana donde originalmente se les pidió que hicieran un pozo para luego taparlo, este nuevo rol vigilante que están cumpliendo es mucho mejor que el anterior: Si no se los puede desarmar, que hagan lo que están haciendo. Si se pueden desarmar, los desarmo.
Pregunta: ¿Que probabilidades hay de que haya colusión entre el policía y el guardia urbana?

2 comentarios:

Lindahl dijo...

Tiende a uno la probabilidad, no? Digo, seguro están mal pagos, y además sufren un creciente escarnio público, con lo cual ni reputación tienen.

(habría que probar ir a un boliche de levante y ver si funciona decir "soy guardia urbano"...)

Alex De Large dijo...

En términos de odio, están casi al mismo nivel que los vendedores telefónicos un fin de semana. De todas maneras no se si la probabilidad tiende a uno. Estos guardianes del urbanismo parecen “pibitos” simplones, algo así como: para que la corrupción fluya debe primero existir la institución. En realidad es mas soliloquio basado en el sentimiento que en la razón, no veo un guardián pidiendo que pongas 20 pesos dentro del documento.