domingo, 24 de febrero de 2008

De la mano de Lindhal, la vuelta vamo' a dar.

Lindhal trae soluciones directas a la crítica constante sobre una necesidad de reforma fiscal. Sugiere reemplazar la estructura actual impositiva (amplia, divergente, distorsiva y con altísimos niveles de presión-sobre todo el IVA) con un impuesto directo a la tierra. Es tan perfecto que se asusta, y lo peor es que podría funcionar.
El miedo aceptado por la mayoría de los economistas esta en desaprovechar una oportunidad dorada. Como si un habilidoso número diez trucó la estructura del partido y te dejo, a vos Argentina, con el arco vacío para que la empujes. Por primera vez en mucho tiempo, los precios de los bienes en los cuales tenemos ventajas comparativas vuelan, y prometen volar, por un largo tiempo más. La oportunidad no puede ser mejor, nos permite abrir la puerta del paraíso perdido: acumular activos netos externos y vivir por siempre de intereses. Como si nos convirtiéramos en el agente representativo de Fridman, estamos ante la oportunidad de morfar de lo que devenga nuestro ingreso permanente.
Con un contexto favorable positivo, el Kirchnerismo tiene la posibilidad de iniciar la transición hacia un nuevo modelo, el Kirchenerismo blanco. Dejando de depender de un ex tipo de cambio real subvaluado, los vectores de la economía pueden dirigirse a su manipulación atraves de las productividades. Si se dan los incentivos correctos, o imaginando el mundo que propone Lindhal, el crecimiento anualizado podría llegar a ser del 14% (un crecimiento basado en productividades), impulsado claro, por la maquinaria internacional y un set de reglas favorables.
Los terranientes poseen riquezas medianamente homogéneas. Por bendición o desgracia, las tierras Argentinas no están en manos de pequeños campesinos (tal vez, como lo intento fallidamente la revolución Mejicana). Evitamos un problema crucial que sería como tarifar a diferentes terratenientes con diferentes niveles de riqueza y si bien estos no son totalmente idénticos, los problemas distributivos dentro del grupo lo podemos dejar para después.
Siendo mas, el gobierno podría establecer un target impositivo con un aumento progresivo del impuesto (porque las necesidades sociales y de infrastructura van aumentando) a medida que pasa el tiempo. Con este adicional, solucionamos un problema básico de la economía abstracta. No solo les damos a los productores mayores incentivos a la producción y reducimos los costos de transacción, sino que le brindamos previsión perfecta acerca de la estructura impositiva. Ya no tendrá que tomar la esperanza matemática, no al menos de los factores locales; en definitiva lo ubicamos en un equilibrio mejor que aquel ofrecen los libros de la academia.

2 comentarios:

Lindahl dijo...

vamos para allá, alex. o al menos pidámosle unos mangos a grobo...

Alex De Large dijo...

SI vamos para allá, Grobo tendra que tirar un centro a la comunidad blogger. ¿Sería tan irrisorio pensar que un grupo de bloggers generaron una politica publica, que en principio, hizo mas ricos a los ricos?
Es el genomena Ricardiano a favor de la ley de granos, que se le va a hacer...

Saludos!

El tío Alex.