domingo, 17 de diciembre de 2006

Who cares Paul?

Seguimos la linea-no la del Diego- sobre China y los desequilibrios internacionales. Ponele, acá te explican que "China y los Estados Unidos intentaron emparchar sus diferencias económicas el viernes con una serie de acuerdos generales sobre comercio, acceso a los mercados y propiedad intelectual. Pero sobre esos vagos planes de volver a equilibrar la economía mundial planea el malhumor de un debate irresuelto sobre los tipos de cambio."Insisto con lo mismo, creo que el tipo de cambio ayuda pero no es lo relevante aquí. Quieren hacer un nuevo Bretton Woods y las condiciones son totalmente distintas que las de aquel. Harold James te resume bien de que se trato Bretton: "Two quite practical elements formed a part of the original Bretton Woods vision: first, the need to integrate different national policies into a coherent global order; and, secondly, the restraint on international capital movements that would, in the eyes of the makers of Bretton Woods, be needed for that international order to function."Pero la situacion es particularmente distinta a la de ese momento, porque en realidad la Inglaterra de Keynes tiene poco que ver con la China del siglo XXI. Nadie sabe bien que es China, nadie sabe si las estadísticas que publican son correctas o como están medidas, es una incisión extraña entre capitalismo y comunismo. Supongamos por un momento, que estos numeritos que observamos son correctos, ¿de cuanto tendría que ser la revaluacion que tanto piden para que tenga efectos reales?, digamoslo así: es muy probable que las exportaciones sean inelásticas ante el tipo de cambio nominal. La productividad agraria creció en promedio a una tasa anual del 7.7%, mientras que la industrial lo hizo al 28.5%. Es mas, si te fijas bien, China ya cambio la vía del crecimiento también-aunque sigue siendo labor intensive, los últimos años la expansión en el producto se debió mas al aumento en la productividad-. Imposible contener semejante estructura con shocks nominales, si pegas, que sea fuerte.
Del otro lado, USA, que tendrá que recrear Bretton Woods tomando posición efectiva como único jugador. Si, en cambio, al menos en el corto plazo algún tipo de devaluación del dolar respecto a una canasta de monedas puede tener efectos reales. En este caso, Samuelson nos ilustra bajo dos alternativas:"Pero en la medida en que la economía estadounidense se desacelere, lo mismo ocurrirá con el apetito importador de EE.UU. Además, el retroceso del dólar hará más competitivas las exportaciones estadounidenses en los mercados internacionales, lo cual puede afectar a los grandes países exportadores". No te banco en esta Paul, buscar una recesión como me parece que estas sugiriendo para limitar las importaciones no parece lo mas indicado, al menos en los ojos de Bernanke, pero ya entiendo lo que estas diciendo, la suerte ya esta echada: "El plus de dólares que reciben los extranjeros por sus exportaciones no necesariamente se vuelca a los mercados de cambios: si fuera así, caería más el dólar, aumentarían las exportaciones de EE.UU. y bajarían sus importaciones. Pero eso no ocurre porque los extranjeros conservan muchos de los dólares". Pero entonces, el único camino que nos queda es lluvia de billetes con un camino claramente delimitado, ¿y donde quedo el aterrizaje suave?: " Suena simple, pero, sobre todo en el caso de los grandes países exportadores, los cambios necesarios van más allá de unas pocas rectificaciones. Implican modificar políticas, estructuras industriales y hasta actitudes tradicionales. Que estos cambios puedan realizarse, no es algo seguro. Pero, de no haberlos, es probable que el debilitamiento del dólar sea el preanuncio de un debilitamiento de la economía mundial... y eso sería malo para todos."

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